
Ep. 9
Soy un Padre
Sinopsis
En vano extiende la mano, y al vulto morado que se aleja, Hibiki grita el nombre de su mejor amiga. El sol es pisoteado, y la historia se acelera rumbo a la crueldad prometida. Quien se autoproclama "dios al cual los humanos deben venerar" es Shem-Ha, manifestada mezclada con Kohinata Mirai. En un instante de superioridad observa el cielo odioso, pero pronto Shem-Ha tuerce el rostro de sufrimiento y jadea. Es la estrategia perversa de Kazanari Fudou, que aprovecha la brecha inevitable cuando el "recipiente" es humano. El instrumento de contención preparado para detener al dios, la "Faust Robe del Shinjuukyou", agita los nervios del vaso. Más aún, Tsubasa, movida por la activación de la inscripción, se lleva a la Shem-Ha incapacitada, retirándose del frente. Sin dar tiempo a etapas, el plan de Fudou — tejido como tela de araña — converge de una vez. Hibiki, suspendida por uso no autorizado del Amalgam, vaga herida y termina en casa de Kou. El cotidiano de Hibiki se desmorona, pero Kou sigue siendo Kou y por eso la conforta. Revelada la verdadera cara de Kazanari Kikan, gracias al tacto de Yatsuhiro que previó el movimiento, el cerco se desarrolla rápidamente. Acorralan a Fudou usando la ejecución forzada por violación de la ley de calamidad. La S.O.N.G. y el gobierno japonés corren a la mansión Kazanari intentando revertir — pero allá ya era un pandemónium.