
Ep. 11
El bonzo que medía un sun / Las hermanas atascadas de la montaña
Sinopsis
«El bonzo que medía un sun» El Palacio de Enma también tiene una biblioteca. Hasta Hoozuki, que leía frente al estante de libros de temática pervertida, llega Shiro con el libro ilustrado de «Issun-boushi» en la boca. Tras quejarse un buen rato de que el perro acompañante del «Momotaro» de la biblioteca era un galgo afgano, Shiro ahora viene a preguntar la lectura de los kanji escritos en «Issun-boushi». Viendo a Shiro batallar con los kanji para leerles el libro a los cachorros, Hoozuki decide leer en su lugar... Por cierto, ¿dónde anda el Issun-boushi ahora? «Las hermanas atascadas de la montaña» Fea está bien. Si una bonita entra a la montaña, ¡tiro un árbol enorme y la mato de verdad!!! — la diosa de la montaña, Princesa Iwa, está de mal humor hoy también. Cambiando de escena, en el comedor del Palacio de Enma, mientras Hoozuki y Okou comen comentando el especial de TV «peleas de mujeres causadas por la apariencia», un Kodama suelta un suspiro profundo. Hay dos razones para que un Kodama —que debería vivir en las montañas del mundo de los vivos— haya venido al Infierno. Una es la rinitis alérgica. La otra estaría en la enemistad entre la Princesa Iwa y la Princesa Sakuya, las dos mayores de la familia de los dioses de la montaña, ¿no?